La Saleta ON-LINE
 
Noticias
La voz del párroco
Artículos
Documentos
Evangelio
Descargas
Fotografías
Videos
La Salette
Horarios
Grupos
Enlaces
Buzón Web
Contactar
Sión
Liga Diocesana

Aquí encontrarás la historia de la aparición de la Virgen María en La Salette, en Francia, así como el mensaje que dejó.

..........................................................................................................................................

EL MENSAJE (I)
..........................................................................................................................................

 

UNA GRAN NOTICIA

"Acercaos, hijos míos, no tengáis miedo, estoy aquí para anunciaros una gran noticia".

       Sí, acerquémonos porque nos llama. No tengamos miedo: en nombre de Dios, es una madre que nos habla, una madre que llora. Escuchémosla a pesar de que nos desconcierta lo que nos dice. La gran noticia no es otra que la Buena Nueva, el Evangelio que hemos olvidado...


MI HIJO, MI PUEBLO

"Si mi Pueblo no quiere someterse, me veo obligada a dejar caer el brazo de mi Hijo. Es tan fuerte y tan pesado que no puedo sostenerlo más. ¡Hace tanto tiempo que sufro por vosotros! Si quiero que mi Hijo no os abandone, tengo que rogarle sin cesar por vosotros, ¡y vosotros no hacéis caso! Por mucho que recéis, por mucho que hagáis, jamás podréis compensar los trabajos que he tomado por vosotros".

       La Reconciliadora de los pecadores llora por su Pueblo porque rehusa someterse a su Hijo Jesucristo, a quien "Dios ha sometido todas las cosas" (1 Cor 15,28). Entonces, "doblegando la fuerza de su brazo, el Señor dispersa a los soberbios" (Lc 1,51).
       "Con su amor materno, se preocupa de los hermanos de su Hijo que aún peregrinan y se debaten entre peligros y angustias..." (Vaticano II, L.G. 62). Frente a nuestra negativa todos los sufrimientos de la Virgen se hacen inútiles. Sin embargo, a quienes acogen su llanto, ella dice: conmigo "completad en vuestra carne lo que falta a las tribulaciones de Cristo en favor de su Cuerpo, que es la Iglesia" (Cor, 1,24).

LAS NEGATIVAS DEL PUEBLO DE DIOS

"Os he dado seis días para trabajar, me he reservado el séptimo y no quieren concedérmelo. Es lo que hace tan pesado el brazo de mi Hijo".

       ¿El día séptimo? El del descanso de Dios después de la creación (Gen 2,1). Cuando el hombre tiene un respiro (Ex 23,12) Cuando el Señor libera a su Pueblo (Dt 5, 12). ¿Estará el hombre hecho sólo para seis días de producción y de consumo sin poder levantar la cabeza? Dios garantiza nuestra libertad, nos llama con Jesús, resucitado el nuevo séptimo día, a ser sus hijos y herederos (Rom. 8,16).

"Y también los que conducen los carros no saben jurar sin incluir el nombre de mi Hijo. Son las dos cosas que hacen tan pesado el brazo de mi Hijo".

¿El nombre de mi Hijo? Jesús, es decir, "Dios salva" (Mt 1,21). Un nombre que expresa la realidad de su persona y su papel en el mundo; el único nombre "en el que podamos salvarnos" (Act 4,12). ¡Pero hace falta que nosotros queramos! De ahí, las súplicas de Nuestra Señora: "En nombre de Cristo os suplicamos, dejaos reconciliar con Dios" (2 Cor 5,20). Nuestra religión superficial, ¿no hace de este nombre objeto de irrisión? "Por culpa vuestra mi Nombre es profanado entre las naciones" (Ez 36,20). No olvidemos tampoco que ultrajar al hombre es ultrajar a Jesucristo: "Cuanto hicisteis a uno de estos hermanos míos más pequeños, a Mi me lo hicisteis" (Mt 25,40).

..........................................................................................................................................

Volver


Continuar

"Acercaos, hijos míos.
No tengais miedo."

  Última actualización: 14/03/2011

Para contactar con el webmaster, pinche aquí